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pudimos conocer los entresijos del edificio, su riquísima historia y la
relación que nuestra Hermandad tuvo con los Mínimos, con el barrio
de la Alameda y con las otras instituciones religiosas de los
alrededores, especialmente las hermandades de la Sentencia y la
del Mayor Dolor y Traspaso.
Para concluir esta primera actividad nos desplazamos hasta nuestra
Capilla, en la que pudimos conversar, apoyados por Ntra. Hna. Dña.
Fuensanta García de la Torre, sobre las necesidades que motivaron
el retorno al Barrio del Arenal, las vicisitudes de la obra y el papel
del Gremio de Toneleros.
Por los motivos que veremos en un momento, no se habló nada del
momento mismo del traslado ni de las circunstancias que se dieron
aquel glorioso 15 de agosto de 1761.
Como se ha señalado antes, los actos académicos que se pensaron
para conmemorar estas efemérides se plantearon en un doble
plano: el participativo, que acabamos de comentar, y otro más
“tradicional”, si se quiere decir así, basado en charlas o conferencias
en las que se tratasen temas concretos de la Historia, el Arte y la
Devoción asociados a la Virgen de la Luz.
Para ello tuvimos siempre presentes dos cuestiones. Primero, que
quienes impartiesen esas conferencias fuesen expertos solventes, de
reconocido prestigio en sus ámbitos de estudio; por eso se ha
contado con tres catedráticos de universidad y una directora de
museo.
Por otro lado, queríamos que las conferencias aportasen novedades
y ofreciesen al público en general, y a los hermanos en particular,
datos y aspectos que no se conociesen o que hubieran pasado
desapercibidos con anterioridad.

